Por
Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra
Editor de PUBLICACIÓNACCION
La prosperidad económica, no esta ligada a la abundancia de
materias primas, sino al marco institucional y al sistema de libre empresa que su
Gobierno decida sostener. Esta idea, fue la base de la teoría política de
Margaret Thatcher y eje de su discurso en la Fundación para la Educación
Económica (FEE) en Nueva York, en 1996.
Es necesario entender que la pobreza en la que se encuentra
El Salvador, es causada por acciones directas sobre su modelo político, basado
en la centralización, degradación del orden institucional y la manipulación macroeconómica,
por lo que sólo un modelo basado en los principios republicanos, democráticos y
nacionales, puede permitir el desarrollo individual y con ello, el colectivo,
terminando con el concepto de lucha de chases, como base de la sinergia política.
Por ello sólo los conceptos de Patria, Tierra y Libertad, unidos y como expresión
de los derechos republicanos y de libertad, pueden hacer que El Salvador, sea
un país mejor.
La PATRIA, es todo lo que representa nuestro pasado,
presente y futuro. La tierra donde nuestros padres y abuelos habitaron, donde
esperamos que nuestros hijos y nietos prosperen. Para que eso pueda pasar y no
tengan que emigrar, y buscar su futuro en otras tierras, es necesario que
exista un sistema político que los respete como personas, que reconozca su
potencial y que permita que pueda desarrollarse y sentirse satisfecho de su
vida. Eso solo puede lograrse si en su patria, es tierra de libertad y
oportunidades.
La TIERRA, es el lugar físico donde construimos nuestro
futuro; son 21,041 kilómetros cuadrados de tierra firme y 100,000 kilómetros cuadrados
aproximadamente de superficie marítima, en donde, colectivamente, podemos decidir
su destino; pues todo lo que suceda en
dicha superficie terrestre, debe de ser el resultado de las decisiones de todos
los salvadoreños y no de un grupo,
familia o partido político. Cada municipio debe de conservar su identidad, pues
es la que sobrevive en el extranjero y lo ata a la tierra de origen. Sólo si el
ciudadano puede conservar la capacidad de decidir sobre su Gobierno, modelo
político y sus relaciones en la vida diaria, podrá hacer de su país, el lugar
ideal para vivir y prosperar. Cuando el autoritarismo se impone, cada día, el
salvadoreño, pierde un poco de su ciudadanía y con ello, pierde su identidad y
la necesidad de emigrar, se vuelve una
necesidad.
La LIBERTAD, es la condición para decidir y desarrollarnos,
pues de ello depende que la persona pueda vivir con dignidad, ejercer sus
derechos y participar responsablemente en la sociedad. Significa poder decidir,
expresarse, trabajar, elegir y construir un proyecto de vida dentro de un marco
de instituciones, respeto y convivencia. La libertad adquiere sentido cuando
permite a la persona, alcanzar sus metas y sueños, dentro de un marco de
convivencia y armonía social.
Construir un modelo en base a PATRIA, TIERRA Y
LIBERTAD, es posible, con la voluntad de los salvadoreños, si se unen y se
imponen al autoritarismo y a un modelo basado en la voluntad, de unos pocos.