Publicación Acción

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lunes, 2 de octubre de 2017

CUESTIONES DE SOBERANÍA Y DELINCUENCIA



El Vicepresidente Oscar Ortiz y el Ministro de Seguridad afirmaron, en una cantinflesca conferencia de prensa, que los pandilleros atentarán contra la vida de policías y soldados,  pero no intimidarán al Estado y que pronto, serían dominados. Mientras esto se dice, varios habitantes de Soyapango salen  a patrullar sus colonias, para evitar que las maras, desde sus bases en el municipio, expandiéndose,  tomen éstos territorios.

Se dice ahora que la delincuencia ha escalado a un conflicto social y,  la PNC y la Fuerza Armada, hacen una parodia de Seguridad Pública; recordemos que ya hemos vivido esa situación: efervescencia social,  desafío a la autoridad pública, disputa de territorio y el uso definitorio de la Fuerza Armada. Hoy, la Fuerza Armada se encuentra en veinticinco puntos de San Salvador,  pero su presencia, es irrelevante,  porque carece de la fuerza disuasoria de los años 70´s y 80´s. Los homicidios han aumentado pues existe duda política, en el empleo de la coacción de la ley.

La situación en que hoy se encuentra El Salvador, se asemeja mucho a lo expuesto por Oscar Martínez Peñate,  La diplomacia paralela en la Declaración Franco – Mexicana en el Seminario Internacional “Historia, Sociedad y Memoria: El conflicto armado en el 20 aniversario de los Acuerdos de Paz”, los días 15, 16 y 17 de febrero de 2012. El hecho es que igualmente, hoy se combinan acciones militares con acciones políticas,  para asegurar el control territorial  o sea, restringir la soberanía nacional, en favor de rebeldes grupos armados.

En diciembre de 1981, durante la Presidencia del Dr. Álvaro Magaña,  hubo un reclamo territorial de parte del ERP, en la zona desmilitarizada de los bolsones del norte de Morazán, consecuentemente, la Fuerza Armada tuvo que dirigir una operación de pinzas, contra aquel  puesto de mando, en La Guacamaya. Resultado fue, el confuso hecho del Mozote,  por el cual son hoy  juzgados penalmente, el Estado Mayor y la oficialidad del Batallón Atlacatl, ejecutores de aquella operación.

Hoy, el vicepresidente Ortiz,  está en condición semejante a la del Presidente Álvaro Magaña,  en una Diplomacia Paralela, negando el poder de la Mara y en su contra, midiendo la fuerza del Estado. Hoy, el problema legal es que, al negar la naturaleza de un conflicto nacional internacionalizado (CANI) los protagonistas son juzgados como criminales de guerra,  pero sus acciones mantuvieron la integridad nacional y aunque la guerrilla mantuvo una persistencia, no ejerció poder soberano, a diferencia de lo que la mara está haciendo hoy.

Se enfrenta al mismo dilema, el actual Gobierno: ¿reconocerá ya, la existencia  de un conflicto armado y, tomará la defensa de la soberanía, como base de sus acciones? Al parecer no será así. Se están siguiendo los mismos principios de la Diplomacia Paralela,  pero ahora, es Gobierno – Mara. Ignoramos cuál será su posición final.


Se juzga hoy a quienes defendieron la integridad nacional,  pero no se protesta cuando el Gobierno actual, abandona la soberanía nacional, a manos de las Maras. En el proceso judicial del Mozote, el elemento faltante,  es el reconocimiento de la defensa de la integridad territorial contra una fuerza de Derecho Internacional y, que el Estado,  en cada perdón  pedido públicamente, por los hechos de los años 80´s,  reconoce  acciones de guerra por parte del Estado. Mauricio Funes pidió perdón en su Gobierno,  hoy lo pide el Canciller Hugo Martínez y, cada declaración, es un Acto administrativo, pues se trata de una declaración de voluntad intelectual, derivando de ésta, una política de Estado antes, de acción y, ahora de reparación, de acuerdo a la Justicia Restaurativa.

domingo, 1 de octubre de 2017

¿LIMITARÁN LAS LIBERTADES POLÍTICAS Y DE PRENSA?




El Tribunal Supremo Electoral amenaza con sancionar las campañas electorales de los precandidatos presidenciales de ARENA y, de algunos de sus candidatos a diputados. Pretende el TSE limitar el derecho a la libertad de expresión, el derecho a la libre información y, el espacio publicitario de los medios de comunicación, en  exceso indebido, de sus funciones públicas.

La legislación electoral, es parte del Derecho Constitucional salvadoreño, pues nacen de él los poderes públicos y, estos poderes pueden ser criticados en su gestión, durante todo su período electivo. Toda persona tiene el derecho a criticar a un funcionario público y a reunirse con otros, para explicar posibles soluciones y, anunciar sus intenciones, acogiéndose al sistema democrático de participar en una futura contienda electoral.

Los medios de comunicación, deben  reportar los acontecimientos públicos y, pueden ceder sus espacios en campos pagos, a quien desee publicar sus ideas. Las pretendidas sanciones del TSE,  van contra los arts. 6, 7 inc 1°, 72, y 73 de la Constitución Política, pues su objetivo  es limitar los señalamientos contra el presente Gobierno y que se conozca, cuán grande número  de personas  tienen  visión de país,  basada en las ideas de libertad y democracia.

Si ARENA y sus candidatos, no hacen valer sus  derechos y acatasen sumisamente, las órdenes  del TSE, habrían dejado a éste, a su conveniencia, dictar las pautas del ejercicio democrático, limitando también el ejercicio democrático de los otros partidos políticos,  pues éstos, individualmente,  no tienen  capacidad de oponerse al TSE.

No necesita el FMLN espacios democráticos para sus elecciones internas, limitan el acceso a su votación interna a ya alineados de acuerdo a lo establecido por sus cinco dirigentes. ARENA, contrariamente, necesita esos espacios, pues es evidente la lucha de poder interno y que se refleja en disputas públicas,  aunque   esa lucha, es el verdadero espíritu democrático.

La capacidad de los precandidatos presidenciales de ARENA: Simán, Calleja, Parada,  Awad y López, están a prueba, en un preludio de lo que harán luego: una contienda directa contra el FMLN. El TSE, pretende frenar el sistema democrático, aduciendo que la campaña electoral no se refiere únicamente a la petición del voto, sino a toda expresión democrática de análisis de la situación política,  por personas que expresen su interés público, aspirando a un cargo de elección popular.

Ya el TSE protegió a la  cúpula guerrillera, hoy en el poder, prohibiendo los señalamientos de sus pasados Crímenes de Guerra y Crímenes de Lesa Humanidad; los protege hoy de la corrupción derivada de esas pasadas acciones, pretendiendo callar toda voz que señale el caos actual. Los ciudadanos tienen derecho y  obligación, de manifestarse y expresar públicamente su descontento pretendieno  o no, en el futuro, postularse como candidatos.

Los precandidatos de ARENA, han seguido esta línea con diferentes estrategias: Calleja se ha reunido con las bases de su partido públicamente ¿cómo podría hacerlo  en secreto? Simán ha sondeado el sentir nacional, para proyectarse luego dentro de ARENA, ¿podría hacerlo en secreto y negando a los medios, el derecho a la información? ¿Quién estaría interesado en apoyar a Gustavo López si no se anunciase públicamente?  ¿Podría el Capitán Luis Parada sondear sus apoyos nacionales, en la intimidad de su casa? ¿Podría Awad dar pláticas sin que éstas no fuesen noticia?


El surgimiento de candidaturas prematuras, tiene su origen en el caos del Gobierno presente y  la necesidad de mantener esperanza en el cambio. El TSE quiere negarles esta esperanza a los ciudadanos  mostrando  su autoridad a quienes aspiran legítimamente a un cargo público.