Publicación Acción

Es necesario expresar libremente el pensamiento político para el fortalecimiento de nuestro sistema democratico, republicano y representativo.



miércoles, 14 de junio de 2023

LEGITIMIDAD DELAS REDES SOCIALES

 

Por

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICACIÓN ACCION 

 

Han llegado las redes sociales, a tener el poder de legitimar un régimen o influir, de manera tal, que “deconstruye” la realidad, permitiendo que el autoritarismo se apodere de la República, sin que ésta, perciba o recienta, la manipulación de que es víctima. Esta es la realidad, que ha causado la destrucción del sistema político, en El Salvador. Con tal destrucción, también se sufre, la de la economía, que es substituida por una falsedad electrónica, engañando a la población y, convirtiéndose, en un nuevo “opio del pueblo”.

 

El viaducto de los Chorros, el aeropuerto en La Unión, el Tren del Pacífico, fueron proyectos anunciados como temas de la campaña presidencial anterior y, vuelven a ser hoy tema de campaña, pero por la difusión en las redes sociales, el 37% de los salvadoreños, cree que dichas obras, ya son una realidad funcional. Este engaño se basa, en que no todos los salvadoreños, pasan cotidianamente, por dichos lugares.

 

Esta desinformación, permite minimizar los efectos negativos del Gobierno, por ejemplo: de las detenciones ilegales; los fallecimientos en las cárceles (157), que se deben a “causas naturales, sin responsabilidad para el Estado”, según la Fiscalía. Pues es natural la muerte, si se tiene una enfermedad crónica y no se le da asistencia o, si sus órganos fallan, luego de una paliza o, si éstos colapsan, por desnutrición. Una de las quejas de los familiares de los reos, es que los “paquetes”, que ellos compran para los detenidos, no son entregados.

 

Expresión coloquial, entre los que manejan la comunicación de masas, es “Tema, mata tema”. Significa que, ante un problema o tema negativo, hay que difundir un tema positivo, de fuerte interés o de polémica, para que sirva de distractor social. Así es que en el informe a la nación, del presidente Bukele, quien no tenia ningún informe que dar, pues todos los gastos están bajo reserva y,

 no ha realizado obras iniciadas en su gestión, difunde la modificación territorial y, la disminución de diputados. Por si esto no bastara, anuncia la confiscación de bienes y procesamiento, para Alfredo Cristiani.

 

La exposición de motivos del reordenamiento territorial, esconde una advertencia: “los partidos políticos son los responsables de la corrupción municipal”, en referencia a todos los que no son oficialistas, por lo que debemos de esperar a que éstos partidos sean extinguidos “democráticamente”, por efecto de la presión ejercida por las redes sociales, tildándolos de corruptos y con ello, una baja en la votación o, se hará teatralmente, cuando ya todos los candidatos estén formalmente inscritos y, el Tribunal Supremo Electoral, los disuelva, por “actos de corrupción”, en la “guerra contra la corrupción”, quedando sólo los partidos nuevos (creados por el oficialismo), libres de toda responsabilidad. Aunque esto signifique el desaparecimiento de GANA, cuyos miembros ya están formando parte de este nuevo grupo de partidos políticos.

 

Lo intempestivo de la disolución de municipios, en un período electoral, en el proceso de elecciones internas de cada partido y, conformadas ya las estructuras políticas municipales, quedan ahora desorganizadas y, no podrán recomponerse, en el tiempo necesario, pues ya se puede ver la fotografía del candidato para diputado de Nuevas Ideas, a la par de la foto de Bukele para Presidente, ostentando la banda presidencial.

 

Esto se puede observar en la periferia de los municipios, donde el activismo opositor, no ha llegado aún, pues está centrado en un interés hacia el interior del partido político, principalmente en las urbes.

 

El engaño, producto de la saturación en las redes sociales y, la destrucción administrativa del país, son las nuevas formas de fraude electoral.

sábado, 10 de junio de 2023

PROYECCION DE FUERZA EXPEDICIONARIA

 

Por

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICACIÓN ACCION

 

La proyección de poder o proyección de fuerza, es expresión usada en las ciencias militar y política, para referirse a la capacidad de un Estado, de llevar a cabo proyección con Fuerza Expedicionaria, es decir, una fuerza con logística y objetivos propios. Es término que puede aplicarse, a un despliegue interno de fuerzas, para apoyar cambios o políticas de Estado, lo cual parece estar ahora, sucediendo en El Salvador.

 

La doctrina militar de la Guardia Nacional era, la de Fuerza Expedicionaria, para la aplicación de la Seguridad Pública, en áreas no urbanas, para ello, se especializó a su personal, en Seguridad Pública, luego del servicio militar normal, de cualquier conscripto, con la finalidad de que su nueva formación, le adecuase a las tareas asignadas. Estas cualidades se perdieron, cuando paso a ser una unidad militar más, durante el pasado conflicto armado. Pero los Acuerdos de Paz de 1992, exigieron, se suprimiese dicho cuerpo, para que no se utilizase la Fuerza Armada, como fuerza expedicionaria, hacia el interior del territorio.

 

Hoy la Fuerza Armada, está siendo utilizada como Fuerza Expedicionaria, en el territorio salvadoreño, sin que la tropa y oficialidad, hayan sido preparadas para tal tarea. Causa de ello, han sido las violaciones a los Derechos Humanos y los arrestos injustificados, que han hecho colapsar el sistema judicial penal. Las detenciones realizadas durante el Régimen de Excepción, han sido selectivas con los pandilleros a capturar y amplias, hacia la población no relacionada con el crimen organizado y, de quienes se han opuesto, a algunos de los reordenamientos, ordenados por el Gobierno.

 

Volviéndose la detención, una norma y, los excesos de la misma, algo cotidiano; explica la detención de periodistas de UNIVISION, mientras realizaban un reportaje. Esta situación, ha debilitado la institucionalidad, dentro de la Fuerza Armada y la Policía Nacional Civil.

 

Un soldado promedio, puede tener ingresos de entre $ 700 a $1,100 dólares mensuales, lo que equivale a dos o tres salarios mínimos, sin tener ningún tipo de preparación, en comparación con un médico del sistema público de salud o un abogado, que labore para el Ministerio Público. Pero la oficialidad, no ve incremento salarial, ni perspectivas de ascensos a oficiales superiores, pues dichos cargos están siendo ocupados por amistad o compañerismo del Alto Mando, razón por la cual, en la Fuerza Armada, se solicitan muchas bajas de oficiales. Muchos oficiales, por su formación, son conscientes de las violaciones a los Derechos Humanos y de que, en un futuro, habrá juzgamientos, para quienes, ejecutando ordenes, mantuvieron el Régimen de Excepción, de manera perpetua.

 

El uso intensivo de la PNC, no va con su formación doctrinal y profesional y ven, que las detenciones selectivas de pandilleros, a la larga, generarán una reacción adversa, pues crean resentimiento para unos y los otros, adquieren mayor poder, en favor del crimen organizado, razón por la que muchos solicitan la baja, y optan por emigrar.

 

Muchos políticos, prefieren aceptar los cambios impuestos por Bukele, en la esperanza de que éste, les de un mínimo de representación política y de allí, empezar a construir una nueva oposición, para elecciones subsiguientes. Sin embargo, el Bukelismo, está construyendo partidos satélites y serán estos, los que tengan esa mínima representación.

 

Por esta razón, no debe de aceptarse la desaparición de las identidades municipales y, centrar en su preservación, el espíritu democrático y la existencia de la República. La fuerza del Bukelismo, radica en la presión que se ejerce, por medio de la proyección de fuerza del Estado y, la complacencia e indiferencia de los políticos opositores, ante un exceso, en el uso del mandato, obtenido en las urnas.