Publicación Acción

Es necesario expresar libremente el pensamiento político para el fortalecimiento de nuestro sistema democratico, republicano y representativo.



jueves, 24 de diciembre de 2020

LAS VICTIMAS EN NAVIDAD

 

Por      

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICACIÓN ACCION 

 

Durante el conflicto armado, fueron ejecutados, por una Ministro del presente Gobierno, más de 22 Alcaldes, juntamente con sus Consejos Municipales; las familias, aún les lloran: no comprenden que fuesen asesinados, por el sólo hecho de representar la institucionalidad municipal. La cúpula del FMLN, pretendió justificarlo, como necesidad política-militar, en entrevistas con Marta Harnecker, realizadas luego del conflicto y, bajo el amparo de los Acuerdos de Paz y la Ley de Amnistía que le siguió. No se asesina hoy, a las personas, pero trátase desde el mismo Estado, de destruir las instituciones; justificándolo como necesario para preservar la vida y el bien público:  exigencia de la nueva Revolución.

 

Durante el conflicto, se ejerció violencia contra inocentes y extranjeros, procurando un efecto en el exterior, tal fue el caso del secuestro del Embajador de Sudáfrica, Archibald Gardner Dunn: es historia que comenzó en Helsinki (Finlandia) hubo, en la Universidad, un debate con el Embajador Soviético, que originó una rencilla, la cual terminó trágicamente, en El Salvador. Siguen perdidos sus restos, pese a una sentencia de la Sala de lo Constitucional; sus deudos, aún le lloran. Hoy, se pretende siempre manipular al extranjero.

 

En la nueva Revolución, iniciada por el presente gobierno, no se asesina, pero se destruye a la persona civilmente y, se hace lo mismo, con las instituciones públicas, empleando nuevas armas que son, la difamación por los troles y, la tergiversación de aplicación de las leyes, para impedir el funcionamiento institucional. El manejo del presupuesto público por el Ejecutivo, es la nueva munición para evitar que las Alcaldías subsistan y no puedan funcionar las instituciones, fiscalizándolo.

 

El Presupuesto General de la Nación, conteniendo inconstitucionalidades originadas en el Ejecutivo, es para que no sea aprobado y evitar que las instituciones contraloras funcionen: mostrando a la población, ignorante de la trama administrativa del Estado, pero sensible a sus efectos, que el sistema ha colapsado, por lo que necesita una renovación, como lo expresa la propaganda oficial.

 

Las víctimas son las instituciones públicas: imposibilitadas de cumplir sus funciones, acorde a su concepción constitucional. Previo al colapso definitivo de las instituciones públicas, tendrán que sufrir miles de personas que dependen de ellas o que, confiando en la capacidad de pago del Estado, no pueden honrar sus obligaciones; están siendo defraudadas por la lucha de poder, contra la estructura misma del Estado, iniciada desde el Ejecutivo.

 

Cómo arma de remate, será utilizada la Justicia Transicional, para destruir al FMLN que ha aceptado el proceso democrático y, ha entrado al sistema republicano. Se utilizará también contra los otros partidos, en las personas no alineadas con el ejecutivo, para terminar con su oposición, exigiendo su destrucción política, por representar al pasado. También recaerá sobre la Fuerza Armada en situación de retiro, veterana del conflicto armado, para asegurarse que quienes hoy tienen las armas, sean todos, leales al Ejecutivo. 

 

Toda persona que sufra hambre y desamparo en esta Navidad, debido a las acciones del presente Gobierno, es víctima del conflicto presente, como otros lo fueron, en el pasado.

 

El bienestar de la persona humana es integral, encierra en sí mismo, diferentes esferas o categorías jurídicas indivisibles pero que, el presente Gobierno, pretende separar, priorizándolas a su criterio, y por ello, y por todas las víctimas del pasado y del presente, deben verse sus derechos humanos, en la integralidad de cada persona y no, en la colectividad informe de una sociedad, cuya voluntad está sujeta a los designios del Órgano Ejecutivo.

 

PUBLICACIÓN ACCIÓN Y VICTIMAS DEL TERRORISMO, desea una FELIZ NAVIDAD, con confianza en nuestra fe cristiana y los valores de libertad y humanismo, de nuestra República.

 

sábado, 19 de diciembre de 2020

PERSPECTIVAS NACIONALES

 


Por      

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICACIÓN ACCION 

 

Minimizar la magnitud e importancia histórica de nuestro pasado conflicto armado, sería desestimar las 11,000 bajas de la Fuerza Armada y los 10,000 mutilados por las minas terrestres empleadas por el FMLN, las cuales fueron aprovisionadas por Cuba, Nicaragua, China y la Unión Soviética y que, gracias a la acción heroica de nuestros soldados, hoy tenemos el sistema democrático, pactado con los Acuerdos de Paz de 1992.

 

Los hechos del Mozote, fueron provocados por la agresión armada del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), intentando la secesión del país, luego del acuerdo Franco-mexicano. De no haberse dado los hechos del Mozote y, la operación de contrainsurgencia en Chalatenango, tendríamos hoy, dos países, El Salvador del Norte y El Salvador del Sur, aun luchando, por nuestra reunificación.

 

No se trata hoy de recordar el pasado sino, de ver hacia el futuro, vislumbrando las perspectivas nacionales: si se desconociesen los Acuerdos de Paz y, la estructura política derivada de los mismos. Ofrecer helicópteros eléctricos de juguete, cuando hay muchos indigentes que duermen en las calles de San Salvador, amparados únicamente por las organizaciones privadas altruistas, no tiene sentido, considerando que la capacidad de endeudamiento del país, ya llego al límite y que, se está ofreciendo lo que el país no tiene, o no podrá satisfacer.

 

Pero todo cobra sentido al escuchar al vicepresidente Félix Ulloa, dice: una de las reformas constitucionales, será sobre la relación tributaria, entre el Estado y el particular; esto no sólo augura mayores impuestos: reestablece la responsabilidad del individuo, para con el Estado. No existe por ahora, la cárcel por deuda con el Estado, salvo en caso de falsedad: ¿querrán ponerla?, o ¿el Estado podrá confiscar por utilidad pública, a criterio del Ejecutivo?, ¿se dará por presunción, el hecho generador?; no podemos saberlo, por la vaguedad de los conceptos que se esgrimen, argumentando sólo “favorecer al pueblo” o, “el pueblo así lo quiere”.

 

Por los ofrecimientos de Nayib Bukele, puede inferirse que, el país será un Estado asistencialista, aunque no se ve, de donde podrán obtenerse los fondos necesarios: la actividad privada está deprimida, es la peor del área y, el Gobierno hace todo lo posible, por deprimirla más, siendo cada vez menos transparente en sus finanzas.

 

La educación especializada, base de todo desarrollo industrial tecnológico, es muy limitada y sólo desarrollada privadamente, por algunas Universidades, debido a las limitaciones y reglamentaciones impuestas por el Ministerio de Educación. Y si consideramos la educación básica, que suprimió la formación moral y cívica, por considerada innecesaria en la formación del individuo, ha causado la degradación social que hoy nos aqueja.

 

El financiamiento ofrecido por el Ejecutivo, es enfocado a la prestación de servicios, lo cual necesita estabilidad jurídica y política, para que pueda florecer, siendo el Gobierno el primero en subvertir e ignorar, que la economía nacional, es una red que cubre desde el grande hasta el pequeño, enlaza la industria con el agro y el comercio, en una estrecha trama, imposible de separar la una de la otra, sin afectarlas.

 

La perspectiva es que seguramente, el Gobierno no podrá conseguir más financiamiento externo, a no ser que sí se lo den, quienes tengan intereses geopolíticos contrarios a los países democráticos y, que tendremos un mayor populismo. La división entre los salvadoreños se acrecienta: entre aquellos conscientes de la realidad y los que aún creen que, con la destrucción del otro, obtendrán mayor bienestar. Las tendencias políticas, abandonan sus posiciones tradicionales, para aliarse contra el autoritarismo, que es cada vez más visible; mientras, el Ejecutivo prepara un posible cierre, para evitar una explosión social en su contra.