Publicación Acción

Es necesario expresar libremente el pensamiento político para el fortalecimiento de nuestro sistema democratico, republicano y representativo.



sábado, 11 de septiembre de 2021

SOCIEDAD DESCARTABLE

 

Por

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICICACION ACCION

 

Con sus diferentes acciones, el Gobierno pretende que la sociedad salvadoreña sea descartable: interesa sólo quienes sirvan a los propósitos del Estado, los cuales son de variados géneros: desde consideraciones sobre la existencia humana, hasta la eutanasia y, la capacidad de generar utilidades, dentro de su sistema económico, excluyendo las estructuras políticas democráticas, por un sistema autocrático, que pretende dominar la vida cotidiana, suprimiendo las libertades individuales y así, ofreciendo la migración, como única alternativa a su sistema.

 

Pretender que la vida humana comienza, cuando criterios médicos lo establecen y no, desde el instante mismo de la concepción, crea personas “descartables”, y se aplica igual criterio al autorizar la eutanasia, pues las personas que ya no sea útiles al sistema o estorben a otras, podrán ser “descartadas”.

 

La Ley Bitcoin, divide a los salvadoreños en dos sociedades: la que posee la capacidad cognoscitiva o económica, de entender y adquirir la tecnología y, quienes no tienen capacidad económica ni entienden su mecanismo, por lo que esta es, población “descartable”, dentro del sistema económico nacional.

 

Si se posee la capacidad economica suficiente, para actuar dentro del mundo económico que pretende el Gobierno, no se será excluido. Por esta razón, varios troles del Gobierno, han dicho que, si no se quiere la reelección de Bukele, o el Bitcoin, pues que “vayan buscando a que país se van”: excluyen a los salvadoreños, de su patria siendo “descartados” y en sentido jurídico, vuélvense “apátridas”.

 

Los salvadoreños en el exterior, serán útiles, si envían sus remesas por medio de la billetera electrónica del Gobierno, que le dejará grandes ganancias; por lo demás, son ciudadanos que, no teniendo en El Salvador condiciones, para su superación, han emigrado en su búsqueda. Estos podrían considerarse doblemente desplazados, primero de sus lugares de origen en El Salvador y luego, por el presente Gobierno, que ve en ellos, solo su potencial económico, así que es una población “descartable”.

 

Las personas que habitan en los municipios que será denominados “Zona Económica Especial”, controlada en un futuro, por una potencia extranjera, serán personas “descartables” en beneficio del Estado. Los que habitan hoy en las líneas férreas, tendrán que desalojar sus viviendas para dar paso al tren anunciado por el Gobierno, por lo que son personas “descartables”.

 

La propuesta de la Defensoría del Consumidor, de elevar el techo de la exoneración de impuestos, a quienes ganen menos de $ 1,000.00, sería sensata, pero si se piensa en aumentar los impuestos a lo que el Gobierno considere “comida chatarra” y bebidas carbonatadas, o a los más ricos (sin especificar su fuente de ingresos, ni los montos a grabar), los de menor ingreso son necesarios, para justificar el alza en la inflación y los ricos, también son necesarios, para que su riqueza, pase a manos del Estado.

 

Los despidos masivos de empleados públicos, se deben a que consideran innecesarios a quienes no son de Nuevas Ideas:  son ciudadanos “descartables”. Los mayores de 60 años, también son “descartables”, porque no pagan seguridad social, por el contrario, la consumen y su pensamiento, desarrollado en los valores patrios tradicionales, no está acorde con los criterios de los “Millennials” que domina Nayib Bukele: son “descartables”.

 

Un Estado, no puede sustentarse en la exclusión de su sociedad, pues esta funciona de manera integral y no, sólo con una parte de ella. Nonatos, niños, adultos y ancianos, cumplen una función social, igual que ricos y pobres, comerciantes, industriales, asalariados y jornaleros.

 

Crece la organización de la sociedad “descartada”, en la misma medida que el Gobierno profundice sus reformas autocráticas, crecerá la resistencia social, porque la Patria, libre, soberana e independiente, no debe perecer.

martes, 7 de septiembre de 2021

CAMBIOS Y CONFUSIÓN POLÍTICA

 

Por

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICACIÓN ACCION http://publicacionaccion.blogspot.com

San Salvador, 7 de septiembre de 2021.

 

Gira, el constitucionalismo moderno. en derredor de dos ejes: los Derechos Humanos y la pluralidad en el ejercicio del poder. El eje de los Derechos Humanos expresase, en la defensa y cumplimiento de las garantías individuales, de donde se desprenden las sociales; y, la pluralidad en el ejercicio del poder, en la división de poderes y la alternancia de los mismos.  Se han roto en el país, estos dos ejes, provocando confusión dentro del Estado; a continuación, expongo sus síntomas y consecuencias.

 

Por medio de Nuevas Ideas y, acumulación del poder, Nayib Bukele ha destruido las funciones de la Asamblea Legislativa y por ello, las del Órgano Judicial, Ministerio Público y Corte de Cuentas. En consecuencia, la supremacía del Órgano Ejecutivo, ha destruido también la autonomía Municipal.

 

La acumulación de poder, ha puesto en riesgo nuestra posición internacional dentro del mundo libre, que no puede comerciar directamente, con quienes violan los principios democráticos, expresados en su estructura jurídica y orden económico, pues rechazan una sola visión política, alcanzada, gracias a la manipulación del marketing y la amenaza a opositores o fuerzas disidentes.

 

Como primer fenómeno, viene una baja en la economía y, como resultado de pactos con las maras; que representan al crimen organizado, se promueve desde el Estado, por falta de seguridad interna, la emigración forzada. Esta última amenaza a la región y, sus efectos negativos sobre El Salvador, aún no se han sentido, pues son de acción retardada.

 

El segundo fenómeno, es el intento de manipulación a Honduras y Guatemala, mediante la financiación de Nuevas Ideas, en dichos países y la satisfacción de algunas necesidades médicas en las zonas fronterizas, utilizando vacunas donadas o pagadas, con préstamos otorgados a El Salvador, para luego proponer, mediante troles, que Nayib Bukele, sería el óptimo presidente en dichos países. Todo, con la finalidad de expandir su influencia, posiblemente en convivencia con potencias, que pretenden disputar espacios geopolíticos a Estados Unidos.

El tercer fenómeno, es que poco a poco, va el presente Gobierno, distanciándose de Estados Unidos, nuestro principal socio comercial y, mayor receptor de nuestra población migrante, cuyas remesas, permiten el equilibrio de nuestra balanza comercial.

 

Estos tres fenómenos, impactarán negativamente nuestra economía que, hasta el momento, no ha tenido ninguna acción del Gobierno que ayude a fortalecerla; por el contrario, la debilita: los alimentos comprados a México, han drenado nuestra economía, no permitiendo que El Salvador, sea autoabastecido por su producción interna (hasta el café de las bolsas solidarias, fue importado, cuando hay crisis en la caficultura nacional).

 

La introducción del Bitcoin debilitará aún más, la economía, pero beneficiará a las compañías extranjeras que operarán el sistema Bitcoin, con el Gobierno y facilitará la introducción de alguna moneda digital, emitida por el Gobierno en un futuro cercano, ante su creciente iliquidez (al no tener respaldo, será inevitable una inflación de la nueva criptomoneda y un desabastecimiento, por falta de importaciones).

 

Al establecerse la existencia de un partido único (Nuevas Ideas) y que Bukele podrá reelegirse, ejerciendo un control férreo de las instituciones gubernamentales, es inevitable que la administración de justicia, se imparta bajo criterios políticos y, el Estado de Derecho no exista, creando una mayor presión social. Será éste, el segundo síntoma de la confusión del Estado.

 

El tercer síntoma, es que, hasta el momento, Nayib Bukele, avanzando rápidamente, en sus transformaciones políticas, va hacia las económicas, pero sin consolidar o esperar el acomodo del régimen, lo cual genera muchos focos de resistencia social que, serán sofocados mediante la represión, aumentando el descontento social que el Gobierno procurara encubrir, con más asistencialismo y populismo, profundizando la crisis económico-social.