Publicación Acción

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sábado, 8 de enero de 2022

BOICOT AL CASO EL MOZOTE

 

Por

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICACIÓN ACCION

 

El caso El Mozote, y el caso Jesuitas, como procesos penales, han sufrido un continuo boicot, que ha impedido que la justicia, por medio de la aplicación del Derecho, logre su objetivo, pues la política y, los factores económicos resultantes, han deformado los procesos, con la pretensión de construir una realidad, que se ajuste a intereses políticos presentes y, que concuerde, con estructuras ideológicas preconcebidas.

 

En el caso El Mozote, se encuentran enjuiciadas personas que no participaron en los hechos o cuyas órdenes, impartidas como mandos superiores, sólo señalaban la recuperación del territorio, proclamado  “territorio liberado” , por la insurgencia y, sobre el cual ésta ejercía control por medio de las armas, reclutando de manera forzosa a sus habitantes, aunque éstos no tuviesen la capacidad de ser combatientes, exponiéndolos, de esa manera, a los rigores de la guerra.

 

El caso Jesuitas, fue juzgado bajo la observación diplomática, especialmente de España y Alemania, en coordinación con la Iglesia Católica. Se verificó la transparencia del proceso, seguido en el Juzgado 4° de lo Penal, resultando en la condena de los implicados y únicos responsables (según la investigación policial y judicial). Sin embargo, en la presunción política de una “conspiración gubernamental”, se ha pretendido reabrirlo cuatro veces más, terminando con sentencias, que cierran en cada instancia, el proceso definitivamente, pero que, en el presente, se da una quinta reapertura.

 

El incidente del Mozote, inició como un señalamiento de violación a los Derechos Humanos, para evitar que se ejerciese presión militar, sobre los territorios que reclamaba la insurgencia. El Mozote, fue sobre el control territorial que pretendía el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo). El Mozote inició como una operación de contrainteligencia del FMLN, y luego de los Acuerdos de Paz de 1992, se convirtió en el centro de la Justicia Transicional y Restaurativa en El Salvador, la cual permitiría, sostener la industria de las reclamaciones por Crímenes de Guerra.

 

En muchos casos, la reclamación de daños e indemnizaciones por Crímenes de Guerra y de Lesa Humanidad son tan grandes, que justifican procesos que dilatan años y, sostienen a organizaciones que se lucran de ello.

 

La principal organización que realiza esta industria, es el   Centro de Justicia y Responsabilidad (CJA), que recibe subsidio de la Unión Europea,  donaciones particulares y la mayor parte de las reclamaciones contra los condenados, que finalmente, terminan pagando los Estados. Funciona como una controladora o “holding” transnacional, pues al rastrear a los querellantes en cada caso, siempre se termina en el CJA, que también ejerce su influencia, en los distintos organismos que señalan o deciden, sobre violaciones a Derechos Humanos y Crímenes de Guerra. 

 

El caso El Mozote, ya debería haber sido cerrado, pues ya lleva casi cinco años, en fase de Instrucción y, ésta no avanza, ni es diligenciado por el Tribunal al que corresponde la jurisdicción y, por lo tanto, no es competente. Pero sí es necesaria una condena, para que procedan las reclamaciones civiles contra el Estado, pues éstas condenas serian el resultado de actos del servicio activo, por órdenes del Estado.

 

Al ser los procesos politizados, siguen la conveniencia de los intereses del momento, por eso se ofrecen pruebas que no existen, se ocultan las reales, se impiden las diligencias judiciales o se fuerzan éstas, contra Derecho.

 

Mientras no cerremos nuestro pasado, se continuará utilizándolo, para cubrir las arbitrariedades del presente y, justificar cuantiosas reclamaciones al Estado, como la que favorecerá directamente, a la actual Canciller.

 

Sólo librándonos de las cargas del pasado, podremos enfocarnos en las arbitrariedades del presente y no desangrar más, las arcas del Estado.

viernes, 7 de enero de 2022

DOMINACIÓN CHINA, SUEÑOS Y EMIGRACIÓN

 

DOMINACIÓN CHINA. SUEÑOS Y EMIGRACIÓN

Por

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICACIÓN ACCION 

 

Ofrecimientos del presente Gobierno, han sido sueños y prosperidad: sólo vemos descontrolada emigración y, la peligrosa amenazante dominación China, destruyendo la institucionalidad salvadoreña: todo, en el brevísimo lapso de dos años.

 

Con gran estafa, ha finalizado el sueño del Bitcoin. El crecimiento económico, que daría solidez a nuestros bonos soberanos, no puede ya sostenerlos: son los peores en el mundo. El control territorial, que aseguraría, por medio de la aplicación de la Ley, el imperio del Derecho, es hoy una estructura sin forma, permitiendo la estabilidad y expansión de las pandillas. Con patriótica preocupación, vemos a chinos desplazando a trabajadores salvadoreños y, aplicando la “Diplomacia de la deuda”, a las pesqueras chinas, apoderarse del patrimonio de los pescadores artesanales, depredando nuestra fauna marina.

 

Hasta el momento, no ha podido realizarse ninguna de las promesas del presente Gobierno: sí, la destrucción de la institucionalidad, el acercamiento a China y, nuestro alejamiento de Estados Unidos y de sus aliados.

 

El Salvador, no tiene medios para hacer frente a sus deudas externas y, cerradas las fuentes crediticias, pretende pagarlas con emisiones de bonos en Bitcoin, que drenará la liquidez nacional y sus tenedores, recibirán bonos sin respaldo, ni posibilidad de ser cobrados, lo cual allanará el camino, para más endeudamiento lesivo y, para cubrirlo, haremos concesiones geopolíticas, que lesionarán el territorio salvadoreño (DIOS TE SALVE PATRIA SAGRADA…).    

 

Se ve en puerta, mayor acercamiento a China, sin que signifique alza para nuestra economía (exportaciones y estímulo, para nuestros productos agrícolas y manufacturados nacionales; por el contrario, nuestros principales mercados pueden contraerse y, mermar nuestras remesas, siempre en crecimiento, provenientes de Estados Unidos, pues no sabemos si es por aumento de nuestra emigración o, por él envió de ahorros, previendo un endurecimiento migratorio, lo que obliga a mantener las mejores relaciones con dicho país: por lo tanto puede asegurarse, que el Gobierno, conduce contra su población, la política exterior.

 

Llama la atención que entidades privadas extranjeras, relacionadas con el Bitcoin, anuncien la creación de leyes sobre dichos activos, siendo potestad y atribución del Gobierno, el anunciarlas, decretarlas y sancionarlas, por lo que cabe preguntar ¿Quién dirige las políticas económicas del país?, y ¿Con que objetivos?

 

El impulso de confrontación que ha marcado las dos últimas elecciones y, que dio el triunfo a Nuevas Ideas, aún se mantiene y, si no desaparece, será imposible cohesionar contra el Gobierno a la oposición o, a los descontentos, aunque el número de apoyos del oficialismo, sea cada vez menor.

 

Las ofertas de reformar las pensiones, para lograr un aumento substancial de las mismas, ha detenido las pretensiones del Gobierno de apoderarse de dichos fondos, para satisfacer su necesidad urgente de dinero. Los Sindicatos exigen un aumento y control de los fondos y si no se les satisface, es muy probable que veremos, en los primeros meses del año, huelgas por tal motivo.

 

El galopante deterioro de la economía, junto a la confusión administrativa por las disposiciones tributarias, o las futuras sanciones de Estados Unidos, causarán una reacción negativa, contra el Gobierno.

 

Por señalamientos de pastores evangélicos y sacerdotes católicos, a las acciones del gobierno, ya se plantea en el país, una futura persecución religiosa. Consideremos que sus señalamientos, no están inspirados en partidismos políticos opositores, sino en los efectos cotidianos, que causan las acciones del Gobierno.

 

Sólo la cohesión de los diferentes grupos de oposición, organizados en movimientos, podrá hacer frente al autoritarismo del Gobierno, pues los partidos políticos, deben operar dentro del Estado de Derecho, que ya no existe, no pudiendo haber elecciones libres, que destruyan el autoritarismo.