Publicación Acción

Es necesario expresar libremente el pensamiento político para el fortalecimiento de nuestro sistema democratico, republicano y representativo.



martes, 3 de noviembre de 2026

EL SALVADOR: “UNA ALDEA POTEMKIN”

 


Por     

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICACIÓNACCION

 

El término, “Aldea Potemkin”, se usa para describir una fachada falsa, destinada para engañar al observador y lograr un objetivo encubierto. En este momento El Salvador, es una fachada para engañar al observador nacional y extranjero; dando una impresión muy distinta a la realidad.

 

Este engaño es para la conservación del poder, siendo una condición que sólo lleva al país hacia una catástrofe social. La responsabilidad de los políticos es mostrar la realidad, por cruda y desagradable que esta sea, para que el ciudadano, decida entre diferentes soluciones racionales y no populistas, que permitan la estabilidad nacional y la integración social.

 

Las fachadas de esta “Aldea Potemkin” salvadoreña son cuatro, y cada una de mayor envergadura que la otra. La primera es la seguridad, centrándose en la prisión de los pandilleros, pero quitado formalmente los derechos a la totalidad de la población, para someter a unos pocos y luego, utilizar el Régimen de Excepción, como forma de aceptación de las políticas públicas, o sea, dar todo el poder al gobernante, para dominar por la fuerza a un mínimo de la población a la que no se le aplico la fuerza en la correcta aplicación de la ley.

 

Una solución al problema de la seguridad, es aplicar los principios de la Seguridad Republicana, que deja en la Institucionalidad, y el debido proceso, actuando bajo los principios de la Constitución, la aplicación de la justicia, manteniendo intactos los derechos constitucionales o garantías individuales, pero siempre protegiendo a la sociedad, sin que dependa de la voluntad de una persona.

 

La segunda fachada, es el bienestar económico, producto de la “gentrificación”, o sea la renovación  inmobiliaria por estructuras modernas, pero que se sostiene únicamente por la excepción de impuestos a extranjeros, la utilización de capitales traídos en criptomonedas, sin el debido control bancario regular, y el uso de mano de obra de los penales. Esta renovación ha relegado a los usuarios del Centro Histórico, a zonas periféricas, acentuando los cinturones de pobreza. Si bien podemos considerar egoístamente que el bienestar del Centro Histórico, es el bien colectivo sobre el de los particulares afectados, obligaría a la subsidiariedad o en su defecto, a una mejora del Centro Histórico en condiciones de igualdad que permita un acomodo gradual y equitativo del bienestar general.

 

La tercera fachada, es la construcción de las nuevas obras financiadas por donaciones chinas: la Biblioteca Nacional y el nuevo Estadio, pues ocultan tratados secretos que la población desconoce y las obras en sí, no proporcionan un beneficio directo a la población.

 

La Biblioteca Nacional, no cumple lo que su nombre indica, pues es mas un centro de entretenimiento, donde a lo sumo se encuentran obras populares como Harry Potter y no obras selectas como la colección de Arnold J. Toynbee o de la generación del 98 y menos aún colecciones de periódicos opositores satíricos del siglo IXX como La Chispa, que se describía como: “Periódico independiente con visos de remalcriao, lenguarás, impertinente, claridoso y resalao.” Y no hablemos de obras técnicas o científicas.

 

La estructura del nuevo Estadio en el antiguo campus de la Escuela Militar, es tan grande que para un pleno funcionamiento como entidad deportiva de multifunciones, terminara absorbiendo las instalaciones adyacentes de FEPADE y el Campus II de la UniversiddadD r. José Matias Delgado, aprovechando las instalaciones ya construidas por estas entidades, alegando utilidad pública y en recuperación de terrenos del Estado, dados a entidades privadas sin fines de lucro, en concesión de 99 años.

 

La cuarta fachada es la mas grande: El despliegue de tropas en Haití. El despliegue inicial fue bajo mandato de Naciones Unidas, pero al ofrecer al Presidente Trump, las fuerzas salvadoreñas como fuerzas “proxi” de Estados Unidos en el área, cambia todo el estatus de nuestras tropas, porque si están bajo “invitación” del Gobierno Haitiano, éste es de facto. Esta noticia fue publicada por el medio AXIOS. El despliegue de tropas en el extranjero, desde un estricto punto de vista técnico-militar del país que envía sus fuerzas, es una fuerza expedicionaria, pero desde el derecho internacional, no se considera así, pues depende de un mandato de Naciones Unidas o sea de un consenso casi universal y obedece a reglas que hoy El Salvador se encuentra violando.

 

Las diferencias están en los propósitos: las acciones bajo la ONU son estrictamente defensivas y en equidad entre las partes en conflicto, mientras que, como fuerza expedicionaria o proxi, como las ha ofrecido Bukele, es ofensiva, favoreciendo a parte, aunque se diga que es de rescate de nacionales. Estados Unidos ha dado cierta logística para el despliegue de las tropas salvadoreñas en Haití, pero no ha confirmado que dichas fuerzas serán consideradas como fuerzas “proxi” estadounidenses, por lo que su mantenimiento, abastecimiento y responsabilidades serán exclusivamente salvadoreñas.

 

Diferentes medios digitales mexicanos, dominicanos y haitianos confirman que en Haití, se vive una guerra civil y la intervención salvadoreña ha empeorado la situación pues el Gobierno (de facto) pide a la población que regrese a los lugares de donde los desplasaron, las pandillas piden a la gente que no regrese y los ciudadanos creen que se les quiere utilizar como escudos humanos del Gobierno y de las pandillas, una situación agravada por la presencia de los salvadoreños que ya han entrado en combate.

 

Por lo que debe de considerarse lo siguiente: 1) Nuevas Ideas está tratando de consolidarse en Guatemala, Honduras y Costa Rica, con una vinculación directa con la familia Bukele, en un proyecto centroamericano, 2) Hay intenciones de duplicar o triplicar las Fuerzas Armadas salvadoreñas como alternativa laboral para los jóvenes. 3) El Salvador, tiene una Fuerza Armada preparada para la defensa del territorio, no como Fuerza Expedicionaria de combate.

 

Una Fuerza Armada con una capacidad mayor a la planificada fuera del contexto de los Acuerdos de Paz de 1992, con experiencia de combate, al mando de una dictadura, y al servicio de una familia con ambiciones expansionistas centroamericanas, que usa el ideal morazánico como estandarte, puede ser un polo desestabilizador del área. Centroamérica debe ser unificada como resultado de los intereses comerciales y políticos de la región, pero no por la fuerza o intereses familiares.

No hay comentarios:

Publicar un comentario