Publicación Acción

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viernes, 5 de enero de 2018

CONTRAOFENSIVA DE BUKELE


Por       
Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra


Haber retirado en San Salvador, la propaganda electoral,  exigiendo a cada candidato, solicitar permisos municipales, para desplegar su imagen electoral,  es  contraofensiva contra el FMLN: son acciones para contrarrestar la del enemigo, haciéndole pasar a la defensiva; así, Nayib Bukele, no sólo gana protagonismo en período electoral, sino que desafía abiertamente la maquinaria partidaria,  con estrategia en la que sólo él, puede ganar.

Nulo debería ser el protagonismo de Nayib Bukele, en este período electoral,  pero el utilizar el poder municipal, contra el aparato electoral, vuélvele el centro de la controversia  misma. Sus acciones prueban su capacidad para imponerse a los partidos políticos, en defensa disque de los intereses populares. Sus acciones son muy bien vistas por el indeciso (60% del votante),  a un año de la elección presidencial,  tiempo suficiente para consolidar su imagen de líder y, que varios de los candidatos de Izquierda, sean sus bases; la alianza electoral FMLN-CD, podría dar sorpresas, luego de estas elecciones.

Si  los partidos políticos, se vuelcan hoy contra Bukele,  confirmarán su tesis de que el FMLN y ARENA, son la misma cosa y, si no lo hacen,  dejarán la iniciativa política en sus manos,  sentando las bases para su ascendiente dictatorial. Sus acciones, favorecen a los funcionarios que van a la reelección por San Salvador, pues aunque no se presenten  sus rostros en afiches, ya son conocidos y sus estructuras partidarias, se encargarán de asegurarles el voto. Obstaculiza sí, a los candidatos independientes y, a los partidarios que tienen que ser conocidos y se verán obligados a  invertir en tiempo televisivo. A estas fechas, las grandes vallas publicitarias ya han sido contratadas por quienes cuentan con los recursos necesarios y, el único que ha recibido la deuda política por ahora, es el FMLN.

Si hacemos una interpretación gramatical y exegética, de las facultades municipales y los alcances de las mismas, en las exposiciones de motivos de los cuerpos legales pertinentes,  éstos se limitan, a lo “comercial” y no a lo político y transitorio. Utilizar los recursos legales en este caso, tendría resultados posteriores, a los  electorales, pues la Alcaldía resolvería en sesenta días, posteriores al recurso, creando un daño irreparable al proceso electoral.

Situación que muestra el peligro que como dictador en potencia, representa Nayib Bukele  y que, sólo mostrando su desastroso manejo financiero y la falta de transparencia administrativa en las Alcaldías de Nuevo Cuscatlán y San Salvador, podrían destruir su imagen.

Pudiera ser que la tentación cree alianzas improbables  frente a un enemigo común; sin embargo, tanto el FMLN, como Nayib Bukele, tienen por objetivo la destrucción de la iniciativa privada y,  en consecuencia, aliarse a uno de ellos, para destruir al otro, aunque fuese de manera coyuntural, crearía a futuro, un peligro aún mayor.



El FMLN y Nayib Bukele, sostienen lucha por el poder, dentro de la Izquierda y,  mientras más larga sea ésta, mayor su desgaste y más difícil una alianza entre ellos, para las elecciones presidenciales. La lucha que la Izquierda  sostiene ahora, es comparable con la división que se dio en 1970 del PCS,  de la que surgieron las FPL o la del ERP, de la que se derivaron la RN y PRTC, lo cual se dio, por hegemonías al interior,  luego de haber consolidado sus organizaciones. Hoy cuando el FMLN está en el poder, nuevamente surgen problemas hegemónicos, pues  ya han consolidado  su poder político.  La reunificación de la Izquierda, llevó diez años y, diez años después, estuvo a punto de romperse, si no se asesina a Mayo Sibrian. Hoy, la Izquierda está en otro proceso de lucha hegemónica.

jueves, 4 de enero de 2018

QUEMA DE LA BANDERA


Por       
Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra


No se comporta el FMLN como lo que es: partido de Gobierno; continúa con su retoricas visceral de la guerra fría, en la cual tomaron como bandera el rojo de la Unión Soviética, a la que servían en tal momento. Se ofrece la oportunidad de reflexionar sobre el significado de la quema de una bandera nacional.

Desde 1989 y 1990,  para un norteamericano no constituye  delito quemar su bandera: es sólo  expresión contra su Gobierno; no obstante, sólo dos Estados (Wyoming y Alaska) no tipifican tal hecho, como delito. Para Donald Trump, quien  queme la bandera de los Estados Unidos,  merece que se le retire la ciudadanía.

Si en su suelo, un norteamericano quema su bandera, el hecho tiene un significado, pero si el acto lo realiza un extranjero, sea en su suelo o en otro país, el significado es diferente. Toda quema de bandera extranjera, significa rechazo al país cuya bandera es, por consiguiente, la quema de la bandera de los Estados Unidos, significa rechazo a dicho país, por considerarlo aún, enemigo en guerra.

A casi veintiséis años de los Acuerdos de Paz de Chapultepec, el FMLN continúa enseñando a las nuevas generaciones, que debe pelear una guerra continuada, contra los Estados Unidos y que, por el contrario, ver como intereses propios,  los de Venezuela, Cuba,  Rusia y China continental, además de un odio antisemita, sin mayor fundamento que el apoyo al terrorismo, olvidándose que nuestra patria, ha acogido por igual, a palestinos y judíos. Todos en un interés extra-continental que no abona a los intereses nacionales.

Olvida el FMLN que la mayoría de salvadoreños emigran hacia los Estados Unidos y prosperan en un clima político y económico del que aquí no pueden disfrutar,  precisamente por mantener un conflicto ideológico trasnochado: el Socialismo del Siglo XXI. La formación soviética, cubana y China de los dirigentes del FMLN,  ha grabado en sus mentes el rechazo a los Estados Unidos,  pero hasta sus maestros conviven hoy,  con los Estados Unidos, militar y económicamente.

Sólo el FMLN, continúa en actitud de guerra, de un conflicto ya extinto, el cual para detenerlo,  fue necesario ir desde negociaciones continentales -  Isla de Contadora -  hasta llegar a los Acuerdos de Esquipulas I y II,  y  ratificar sus principios en Guatemala y El Salvador, con sus respectivos acuerdos de paz.

Tal actitud impide al FMLN poder comportarse como Gobierno nacional, representante de todos los salvadoreños. Los lazos que nos unen a Estados Unidos son ancestrales, pues nacimos de las mismas ideas liberales,  sugeridas por el iluminismo francés. Cuando íbamos a ser absorbidos por el Imperio Mexicano,  para preservar esos ideales de libertad, José Matías Delgado, propuso que fuésemos parte de los Estados Unidos y, hoy los salvadoreños emigran para mantener su libertad y el fruto de su trabajo. También nos atan intereses geopolíticos y geoestratégicos: la relación comercial y de defensa continental, nos obliga a ver hacia los Estados Unidos,  en una relación muy parecida a nuestros intereses con la Unión Europea,  por medio de España.

Si no fuese porque ya estamos en campaña electoral,  propondríase la quema pública de la bandera del FMLN,  para recordar que aún en su dirigencia, hay   Criminales de Guerra,  a  quienes el Fiscal General de la República, vacila en considerar como tales,  porque tienen el reconocimiento soberano de ser hoy, Gobierno.


No compete a los salvadoreños pronunciarnos en defensa de la bandera de los Estados Unidos,  eso ya lo ha hecho su Embajadora, pero sí, nos compete dejar en claro, que los funcionarios públicos actuales,  han perdido desde hace mucho su legitimidad, al no comportarse como tales.