Publicación Acción

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sábado, 7 de abril de 2018

¿CUAL LÍNEA SEGUIREMOS A FUTURO?



Por
Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra


Mientras  el referente mundial del socialismo latinoamericano en Brasil Lula da Silva, se despide de sus seguidores y  entrégase, para cumplir la pena de doce años y diez meses de prisión impuesta en su contra,  marca  el fin del Socialismo Latinoamericano,  se debate  ya aquí, luego del descalabro del FMLN  ¿qué línea se seguirá a futuro, en El Salvador? Seguramente,  habrá un cambio  y ARENA asumirá el Gobierno y, en razón de esta posibilidad, conviene razonar sobre cuál será el mejor candidato que surgirá del seno del partido,  pues de éste, dependerá el resurgimiento económico del país,  la reconciliación y la unidad nacional.

La corrupción ha llevado a Lula a la cárcel y aquí, en El Salvador, también la corrupción ha llevado al rechazo electoral de los funcionarios públicos de izquierda: las ideas socialistas sólo han sido un pretexto para el enriquecimiento de unos pocos, nacidos en las oligarquías guerrilleras y quienes han propiciado la destrucción física y moral del país.

La destrucción de la economía nacional se debe a tres décadas de acción socialista, manifestada en todas sus formas: insurreccional, entorpecimiento de la gobernabilidad  y ataque a  la iniciativa privada. El futuro presidente, tendrá que reconstruir la economía, la sociedad  y la moral del país, con una izquierda todavía fuerte; no será una reconciliación de guerrilleros y sociedad salvadoreña, como lo fueron los Acuerdos de Paz, sino el de sociedad manipulada por el populismo político.

Es ya tiempo  de pensar en la recuperación nacional; debemos decidir quién convendrá  más al país, si Carlos Calleja o Javier Simán; no tratase de conveniencias personales, ni bien para ARENA; si no de cómo se puede obtener la recuperación económica, cómo se hará el combate a las ideas de izquierdas, siempre latentes y, cómo se  logrará la unidad nacional.

Luego de ver y oír el debate entre los candidatos y apreciar las presiones internas de ARENA, se puede afirmar lo siguiente: la mayoría de las estructuras apoyan a Carlos Calleja,  por la presión de los diputados que controlan las estructuras departamentales y municipales, pero lo cual  da a Calleja, una base limitada  para la candidatura presidencial, pues una candidatura sustentada en los intereses de la fracción, no es representativa de los intereses nacionales. Para que la candidatura de Calleja funcionara,  se tendría que dar una reconciliación complicada; los callejistas  han lastimado mucho la susceptibilidad de las bases: tendrían que reconciliarse con las mismas, sin abandonar sus posiciones de poder local,  lo cual sería muy difícil de lograr.

Javier Simán, ha mostrado una mayor capacidad personal de dirigente y, por hoy, se está ganando las bases del partido, sin los compromisos personales que ha tenido que hacer Calleja y, posee Simán, independencia con las autoridades del partido y las estructuras dependientes de los diputados. Esa situación le permite tener mayores apoyos en los simpatizantes tradicionales de ARENA, de las distintas gremiales y entidades cívicas, que serán clave  para la reunificación nacional,  luego de las elecciones del 2019.

La independencia del candidato, debe  ser total, pues éste no podrá supeditar sus decisiones futuras  a acuerdos previos por apoyos políticos internos o intereses personales,  como al parecer, los tiene Carlos Calleja. La estructura del partido, debe ser distinta a la estructura de Gobierno, aunque en comunidad de ideas e intereses y,   da la impresión, que el apoyo a Callejas induce a repetir el error que se cometió con Saca. El futuro del país,  está en manos de los electores areneros y, es de esperar que, juiciosamente y para bien del país, elijan a Javier Simán como candidato presidencial.

domingo, 1 de abril de 2018

BUKELE NO PRETENDE ORGANIZAR PARTIDO POLÍTICO



Por
Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra


Nayib Bukele no pretende crear un partido político: su objetivo es crear una situación de engaño para que otros le entreguen sus partidos y estos le sirvan de taxi, sorteando así, los problemas legales que tiene y, en vez de concentrarse en la creación de sus propias bases electorales, aprovecha el engaño para proyectar su imagen en el ciberespacio de las redes sociales, donde baja con engaño al mundo real. Al parecer Paul Steiner ha sido uno de los últimos engañados.

Con el control de diez periódicos digitales y otros tantos formadores de opinión y, con cuentas falsas, Bukele ha logrado dar relevancia a su imagen. Muy difícil sería probarlo jurídicamente, pues esto sería tan complicado como probar los ciberataques a La Prensa Gráfica y otros medios informativos. Este tipo de engaño social o, inducción a la percepción política social, aún no es considerado como delito y carece de sanción alguna.

Basándose en esta estrategia, pretende engañar a los partidos políticos tradicionales y pequeños, para que le sirvan de taxi y se ahorre millones de dólares,  pues sus dirigentes necesitan la masividad que ofrece Bukele,  de la que ellos carecen: es un complemento de necesidad y existencia mutua,  pero le falta a Bukele un tercer elemento y es la legitimidad de las causas nobles; para complementar su engaño, Paul Steiner,  complementa el escenario.

La cruzada de anticorrupción, iniciada por Paul Steiner,  se ha visto frustrada por las mismas fuerzas que él ha querido combatir y ahora, Bukele le ofrece una plataforma de combate favorable, sólo que se tiene que hacerse de la vista gorda sobre la corrupción de Bukele,  una especie de concesión a sus principios.

Nayib Bukele crea una cubierta,  para establecer una ilusión, en el fondo es sumar fuerzas reales a algo irreal,  para así crear una ilusión en su favor, que supere los obstáculos legales y cree una ola de apoyos. Ya logró el apoyo real de muchas fuerzas de izquierda, que luchan contra la cúpula del FMLN, por haber sido excluidos del poder.

Una reciente encuesta patrocinada por PUBLICACIÓN ACCIÓN, y pasada por un medio electrónico imparcial y veraz,  ha revelado,  que el joven cree que el Socialismo del Siglo XXI,  es sólo un pretexto político,  para la sustentación del poder y  que, los jóvenes le dan importancia a la experiencia y al poseer uno o varios títulos universitarios,  lo que podría afirmar que el apoyo de la juventud salvadoreña,  no es tan grande como lo afirma Bukele y  podría sólo ser   una creación más de Bukele,  para captar apoyos políticos.

Nayib Bukele ha presentado rasgos de misoginia y por eso se sigue un proceso contra él. Un proceso así,  muy probablemente no procedería en un país con cultura diferente,  pero en nuestro país donde, se lucha por los valores de igualdad con las mujeres, sí es condenable y  le resta el apoyo femenino y sobre todo, el de la juventud.

También afectará a Bukele, la investigación de un endeudamiento superior a los 200 millones de dólares en su gestión municipal,  la cual afectará al movimiento de Paul Steiner y restará credibilidad al mismo. Bukele, quiere enfilar  baterías contra la empresa privada,  para probar que el sistema es corrupto por naturaleza y que es mayor la corrupción de un sistema que la corrupción personal.