Publicación Acción

Es necesario expresar libremente el pensamiento político para el fortalecimiento de nuestro sistema democratico, republicano y representativo.



viernes, 7 de mayo de 2021

NO ES FANTASÍA, ES PESADILLA

 


Por      

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICACIÓN ACCION 

 

Es normal todo proceso electoral y lo es, la transición hacia los nuevos funcionarios, pero en el caso actual, ha degenerado internamente, en caos jurídico, que desestabiliza al país y, cuyas repercusiones, son mundiales: amenazan volverse en conflicto geopolítico, con irreparables consecuencias para el país. Todo debido a la acumulación de poder y, ocultamiento de la corrupción del Gobierno, en sus relaciones con el crimen organizado transnacional.

 

La concentración de poder, lograda electoralmente, entre los allegados de Nayib Bukele, pudo haber cambiado todas las instituciones nacionales, siguiendo los pasos previstos en el Derecho; sin embargo, optose de manera diferente, con el fin, de ocultar cualquier reclamo sobre la corrupción consumada, durante la pandemia y, la que aún puede hacerse, en el futuro. En segundo lugar, es necesario, enviar a sus seguidores, señal de superioridad, para mantener imagen de absoluta fortaleza.

 

En tal sentido, fue utilizado el Cuerpo Diplomático y, aún continuará el proceso de cambio hacia los estamentos bajos, a fin de evitar cualquier posibilidad de reclamo, del particular. Situación que ya ha sido advertida internacionalmente, con graves consecuencias futuras para el país.

 

Poco a poco, han ido descubriéndose situaciones mucho más graves: sus planes secretos con la República Popular China. Acuerdos que parecían propios sólo de la especulación geopolítica: ha circulado parte de un proyecto intitulado “Zona económica de libre comercio del Salvador”; revela las pretensiones chinas en nuestro territorio.

 

El plan abarca 2,787 km2 y, va de la ciudad puerto de la Libertad, hasta Santa Rosa de Lima, teniendo por límites, al sur el océano pacífico, al norte, las ciudades de San Miguel, Usulután y Zacatecoluca. Dividido en diferentes zonas: parque industrial, zona comercial, portuaria, cultural, aeroportuaria, financiera y turística; generando su propia energía eléctrica. Con una inversión de 23,000 millones en 10 años, una recuperación económica de 30 años y, duración del proyecto, 200 años.

 

La estructura descrita, no toma en cuenta la división territorial y administrativa actual, ni señala lugar para los residentes actuales, sólo para los nuevos, como si se tratase de tierra deshabitada. Una situación nunca contemplada en El Salvador, pero sí, vista en otros países y coincidente con las pretensiones de expansión de China, en el pacífico. Recuerda la expansión japonesa, previa a la Segunda Guerra Mundial.

 

Se planea la llegada de 5,000 obreros chinos, maquinaria y material de construcción innovador, ya fabricado en China y, muy probablemente, será chino, todo el personal que laborará en el funcionamiento normal, de la producción de la zona, pero utilizará nuestro territorio y plataforma logística y jurídica, para la exportación hacia los Estados Unidos y, el resto del área. Esta situación generará conflicto geopolítico y posiblemente, geoestratégico.

 

China ha iniciado diferentes proyectos en Centroamérica y México, sin concretarlos, porque las condiciones impuestas por dicho país, encuentran obstáculos en los intereses nacionales, que se apoyan en la legislación local. Sus pretensiones, están siempre latentes, siguiendo política de “mano suave y largo plazo”.

 

Para que este plan sea realidad, es necesario que el mundo libre abandone a Centroamérica y, que los salvadoreños, permitamos la consolidación de un régimen, que asegure a China, sus intereses, mediante la personalidad autocrática de Nayib Bukele.

 

Desde la batalla del Llano del Espino, el 11 de marzo de 1822, El Salvador, no se ha visto en situación igual, ni siquiera durante la Guerra Fría. Por lo cual, es necesario realizar todas las acciones posibles, para asegurar que cada salvadoreño, pueda transitar libremente en el territorio de El Salvador, sin la pobreza venezolana o, las restricciones que sufren los palestinos.

“MAS SI ABUSA CON SU PLANTA UN INVASOR

O QUIERE UN DICTADOR LOS FUEROS PROFANAR

QUE PREPARE SU CASTIGO SOPORTAR

PUES NUESTRO PUEBLO ES EL SALVADOR”


martes, 4 de mayo de 2021

CONSECUENIAS DEL GOLPE DE ESTADO

 


Por      

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICACIÓN ACCION

 

Un Golpe de Estado, es manifestación de fuerza: rompe con el orden constitucional establecido.  Las acciones ordenadas por la Asamblea Legislativa, a despecho del Estado de Derecho y, sostenidas por la fuerza policial, a complacencia de la Fuerza Armada, constituyen por sí mismas, un Golpe de Estado; consecuentemente, conviene establecer sus consecuencias económicas y diplomáticas, así como su justificación, hacia el ordenamiento interno.

 

Crece el rechazo a tal evento, de la comunidad internacional, pese a lo cual, sigue en desarrollo: constituye separación de la comunidad democrática internacional y con ello, de las relaciones tradicionales, que implican ser parte, de dicha comunidad.

 

La masa de salvadoreños, manipulada por el Gobierno, ve en tales hechos, venganza o castigo, a las personas que integran el sistema democrático, debido a la falsa imagen de ellos, proyectada por el Gobierno, sin comprender sus implicaciones prácticas, aprovechadas para el cambio de la naturaleza del Estado republicano.

 

Nuestra economía, gira en derredor del sistema de libertad democrática, pero si éste es afectado, sus resultados negativos, se sentirán en toda actividad económica. Quienes viven de su trabajo diario, pueden no verlo de esta manera, pero los primeros afectados, serán ellos.

 

La posibilidad de un cese de remesas, crearía un impacto negativo de más de $ 5.000 millones de dólares, reduciéndose la actividad comercial, en más de un 20%.  Han caído los bonos soberanos, por un potencial impago, poniéndose en riesgo, los depósitos de los cuentacorrentistas. Esta inestabilidad, ahuyenta cualquier inversión y, crece la posibilidad de repatriación de capital extranjero.

 

El Salvador necesita de inversión extranjera para su desarrollo y, si se espera que China y Rusia llenen el vacío, dejado por la inversión proveniente del mundo libre, se creará un problema geopolítico, aumentando la inestabilidad interna, por falta de actividad económica y la lucha geopolítica misma.

 

La expectativa de que venga la inversión China, puede alentar a muchos, pero, por las experiencias de dichas inversiones, en otros países, las perspectivas son negativas: la forma de llevar dicha inversión, estimula la corrupción y deprime el desarrollo local. La situación de este tipo, podría cambiar los tratos preferenciales de nuestras exportaciones, pues su situación, favorece al país, en un concierto democrático, sin afectar a otros, buscando, por el contrario, un beneficio de las compañías inversoras, y promoviendo desarrollo local.

 

Las acciones del presente Gobierno, exigirán forzosamente, un aumento de la fuerza militar, para asegurarse mayor control interno, por lo que tenderá a aumentarse el gasto público, sin crecimiento económico, acelerando de éste, su colapso. Como primera medida, tendrá la nacionalización de las previsionales, para disminuir deuda pública y, enfrentar su gasto, por vía de una reducción de pensiones, estableciendo para todos, pensión única.

 

Un cambio constitucional, estabilizará lo que hoy, está haciendo el Gobierno: creando un sistema piramidal, en el cual, el Ejecutivo controle los poderes Judicial y Legislativo, supeditando con ello, el Ministerio Público. Esta estructura de poder, que se está formando, es coincidente, con las formas políticas de China o de Venezuela, en las cuales, al no asegurar un marco jurídico autónomo, todas sus inversiones provienen del mismo Estado o, del partido político gobernante, impidiendo el desarrollo interno.

 

Se pretende la legitimación a dichos cambios, por medio de la aceptación popular, ya viciada por el engaño; encausado por el odio a los partidos políticos y, buscando la destrucción del sistema republicano. Como segunda instancia, vendrá la persecución de los opositores políticos y, la exclusión del empresariado disconforme. Sólo la expresión pública, de la no conformidad con estos cambios y, el respeto a los símbolos tradicionales, podrán evitar que este Gobierno, consolide su poder dictatorial.