Publicación Acción

Es necesario expresar libremente el pensamiento político para el fortalecimiento de nuestro sistema democratico, republicano y representativo.



viernes, 16 de septiembre de 2022

INICIANDO EL TERCER SIGLO

 

Por

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICACIÓN ACCION

 

Hace 201 años, el actual territorio del Estado de El Salvador, estaba constituido por el extremo Sur Suroeste de la provincia de Guatemala, el partido de Santa Ana, la provincia de San Salvador, los partidos de San Miguel, Usuluán, San Alejo y el Sur Sureste, del partido de Tegucigalpa;  no sólo hemos evolucionado territorialmente:  hemos formado un Estado, que también ha sufrido transformaciones, que no siempre han sido favorables a la democracia y a las ideas republicanas que dieron origen, a nuestra independencia, por lo que es necesario analizar tales circunstancias.

 

El distanciamiento de la influencia geopolítica francesa, de la autoridad administrativa española y, el rechazo al Imperio mexicano, fueron origen de nuestra independencia, bajo los principios liberales democráticos y republicanos, consagrados en la Constitución y simbolizados en nuestro pabellón nacional.

 

Pero al iniciarse este tercer centenario, en su celebración, el pabellón nacional, sufre humillación al no ser objeto de los honores protocolarios a su ingreso y retiro. al Acto Cívico. Preside el Presidente junto a su familia, como la familia Presidencial, título que no puede ostentarse dentro de la República: formalidad que se reserva exclusivamente, para la Realeza. En dicho acto, se ratifica la violación a los preceptos constitucionales, relativos al sistema político y se afirma el poder originario del populismo, una teoría propia de la democracia participativa, utilizada por las dictaduras populistas latinoamericanas.

 

La posición política de Nayíb Bukele ha sido posible, sólo por el deterioro del sistema político partidario salvadoreño, luego de años de constantes ataques: primero entre partidos y luego de Bukele, contra todos los partidos que, sin fuerza, no pudieron oponerse a la destrucción sistemática de las instituciones de contraloría, dentro del Estado, hasta no poder garantizar la independencia de poderes. Al pronunciar su saludo, Bukele, se refirió al Ministerio Público (Fiscalía y Procuradurías) y Corte de Cuentas, como parte de su Gabinete, al igual que los Alcaldes presentes.

 

El anuncio de su reelección, sumado a las trasformaciones de las entidades públicas, indican una clara violación al orden constitucional y el Estado de Sitio, innecesario y permanente por sus efectos, en mas de 50,000 personas detenidas, no permitiéndoles una defensa efectiva según la legislación nacional, es violatorio de los Derechos Humanos.

 

La alteración del sistema republicano y, la violación a los Derechos Humanos, se ajustan al presupuesto del Artículo 87 de la Constitución: el derecho de insurrección. para el propósito de restaurar el orden constitucional, mediante funcionarios transitorios. Una situación de este tipo, vuelve a El Salvador, un Estado de fuerza o de facto, pues tendrá la razón, quien tenga un mayor poder o capacidad de dominio, sobre la vida nacional. Este artículo tiene una aplicación inmediata por el principio de aplicación directa.

 

Habiendo jurado la Fuerza Armada lealtad al Presidente y no, a la institucionalidad garantizada por la constitución, la aplicación del Artículo 87, corresponde a cualquier organización de naturaleza cívica, que considere que posee la fuerza suficiente para hacer valer la Constitución.

 

Considerar ir a elecciones y competir limpiamente con Bukele, será un hecho imposible, pues domina el Tribunal Supremo Electoral y los padrones electorales; por lo que se legitimaría su acción inconstitucional. De igual manera lo legitimaría, acudir a elecciones de diputados y alcaldes, convocadas por un tribunal electoral que acepta una candidatura inconstitucional y, favorece a los candidatos oficialistas.

 

Un llamamiento unificado a la insurrección, con una oposición fragmentada, no tiene futuro, pero sí, la denuncia de un Estado de facto, hasta que  haya unidad nacional contra el Gobierno. Esto se dará cuando la empresa privada sienta que el Gobierno no se quedará, con el monopolio del transporte de pasajeros, de la importación de fertilizantes y la industria farmacéutica, sino que irá por cada uno de los negocios privados, ya sea para el Gobierno o para miembros o llegados a la familia presidencial.

 

Sólo la unidad nacional y la comprensión de que el Gobierno pretende controlar toda la vida nacional, para su lucro, podrá entrar en aplicación práctica el Artículo 87, pues tendrá que enfrentarse directamente contra la Fuerza Armada y ésta, tendrá que sufrir las consecuencias de sus actos presentes, pues las consecuencias institucionales vendrán de organismos internacionales, defensores de los Derechos Humanos.

sábado, 27 de agosto de 2022

EN EL CAOS

 

Por

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICACIÓN ACCION 

 

Desde su llegada, el Gobierno ha provocado un caos, que tiene tres aspectos: el político, primero; luego el económico y, por último, el religioso. Desde el inicio del presente Gobierno, sus troles e ideólogos, han insistido en que los cambios, obedecen a una revolución, continuando con una línea operativa o de acción, propia de la izquierda, para la construcción de un modelo político, distinto del republicano y democrático. Siguiendo ese proceder, debemos prever lo que se avecina.

 

Tiene origen el caos, en el rompimiento del orden Constitucional, habiéndose utilizado  como pretexto, la lucha contra los partidos tradicionales: FMLN y ARENA  y, tomando a los partidos minoritarios, como extensión de los mayoritarios, por lo que éstos, han sufrido la infiltración, para su neutralización y substitución, de partidos nuevos minoritarios, satélites del oficialismo.

 

El caos económico, inició con los gastos fuera del Presupuesto General de la Nación, no auditados por la Corte de Cuentas, debido a la pandemia; luego permitió la introducción del Bitcoin, en una estructura financiera, fuera del control del Estado y, el doble juego del papel del Estado, en las finanzas nacionales: permitiéndose más liquidez, en el sistema financiero, mediante la política monetaria y luego, tomando como particular, dicha liquidez, sin que el rendimiento de dichos fondos quedase asegurado, salvo por los flujos de tributación fiscal, en una economía de estanflación.

 

El Régimen de Excepción, ha permitido cambiar la percepción de inseguridad por la delincuencia, a la percepción de la inseguridad, por el abuso de la fuerza del Estado, fuera del marco Constitucional, anulando de hecho, las autonomías del Ministerio Público (autarquía) y del Órgano Judicial.

 

El aumento de la Fuerza Armada, sin ninguna amenaza externa conocida, sólo augura su uso frente a la amenaza interna del Gobierno, ante el descontento generalizado por el caos político, económico y social, que está causando el Régimen de Excepción.

 

Ahora se suma una nueva lucha del Gobierno: señalando como pandilleros a los pastores evangélicos, por lo cual, los pastores y sus feligreses, son el futuro objetivo, del Régimen de Excepción. Y aunque es muy probable que el Gobierno haya ordenado agilizar la liberación de muchos reos, capturados sin causa alguna, debido a la incapacidad de seguir aumentando el número de detenidos, pues la capacidad de los centros penitenciarios, ha sido rebasada.

 

Señalar como pandilleros a los pastores evangélicos, podría ser en el país, el inicio de una lucha religiosa, pues en ediciones islámicas españolas y del mundo árabe, consideran a Nayíb Bukele como el primer presidente musulmán de Latinoamérica y, se han difundido videos en árabe, promocionando a El Salvador, como una tierra islámica, dichos videos van destinados al mundo árabe, para lograr el apoyo económico necesario, para la difusión del islam en El Salvador, liderazgo que asume, la familia Bukele.

 

Prohibir las celebraciones y manifestaciones particulares del 15 de septiembre, exceptuando la oficial, encabezada por el Presidente, según memorándum del Ministerio de Gobernación, riñe con el espíritu de independencia patria y, del sentimiento de libertad propio del ciudadano: libertad personal, religiosa, económica y respeto a su propiedad privada.

 

Al inicio del tercer centenario de la independencia patria, está por retornar una lucha ya dirimida políticamente desde el 23 de agosto de 1859, cuando nuestro código Civil, separó las atribuciones del Estado y de la Iglesia, recalcado por la Constitución de 1886, ahora con el anuncio de un nuevo Código Civil y, los rumores de la enseñanza del Islam desde las escuelas públicas, vuelve a tomar vigencia el concepto de un Estado, cuyas leyes ya no son las dictadas por el ciudadano, sino las impuestas por la religión.