Publicación Acción

Es necesario expresar libremente el pensamiento político para el fortalecimiento de nuestro sistema democratico, republicano y representativo.



domingo, 31 de julio de 2022

EL SALVADOR Y ESTADOS UNIDOS

 

Por

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICACIÓN ACCION

 

La entrevista con Mr. William Duncan, embajador nominado para El Salvador, ante el Comité de Relaciones exteriores del Senado de Estados Unidos, dejó en claro: el interés de Estados Unidos por el sistema democrático y que ese país, es el mejor aliado de la nación salvadoreña.

 

En Estados Unidos, el considerar “inaceptables” loa ataques a la democracia, en El Salvador, se debe a que lesionan los intereses geopolíticos y de Seguridad Nacional de aquel país, pues la destrucción del sistema democrático salvadoreño, ha permitido, que en el presente, se genere una emigración descontrolada hacia Estados Unidos, aprovechada por el crimen organizado y el Gobierno, en su urgente necesidad de dinero, es vulnerable a influencias contrarias a los intereses geoestratégicos norteamericanos, más que a los comerciales.

 

La emigración es fuente de ingresos para el crimen organizado, utilizando los mismos canales de la droga, primero hacia México y luego, a Estados Unidos, de tal manera que la vulneración de la frontera estadounidense, inicia en Centroamérica, permitiendo que la región, sea la convergencia criminal del caribe y Suramérica, antes de su ingreso por México. La destrucción del sistema democrático en El Salvador, permite que las instituciones sean vulnerables a la manipulación y corrupción, controlada por el crimen organizado y por tanto, la necesidad de que exista un sistema democrático fuerte.

 

Por la destrucción del sistema democrático, sufre el sistema económico y, al sumarse inseguridad por crimen, disminuye la inversión extranjera y, si el Gobierno rompe el sistema de contrapesos de poder, para favorecer la corrupción y el autoritarismo, estos procesos se agudizan. Esta situación, a mediano plazo, afecta las finanzas del Gobierno y, si no cumple las recomendaciones de los organismos internacionales de crédito, sus finanzas se verán muy comprometidas, recurriendo a ayudas, que están más interesadas en la lucha geopolítica que, en el comercio, lo cual representa un peligro para este país y, los Estados Unidos.

            

Rusia y China, como grandes potencias autoritarias, se encuentran hoy, disputando hegemonía con el bloque democrático, conformado por Estados Unidos y Europa, lo que ha generado una lucha económica mundial y militar, en Ucrania. Desarrollándose muy lentamente, una disputa hegemónica en Latinoamérica y África: primero, económica y luego geoestratégica. El acercamiento venezolano a Rusia, China e Irán, en temas militares, ya es de naturaleza geoestratégica y lejos de mantenerse estable, parece que se incrementará.

 

Este proceso de penetración geopolítica de China y Rusia, inicia cuando un sistema político es débil y no se apega a las normas del mundo occidental, por lo que busca el financiamiento en quien se lo de, sin reparar en su sistema político, sino únicamente, en la satisfacción inmediata de una necesidad de Gobierno, generalmente económica, sin considerar los intereses nacionales.

 

El Gobierno, destruyendo, el sistema democrático de El Salvador, crea condiciones para una disminución de su economía y, por ende, en su recaudación tributaria. Por ello, cada acción del Gobierno, empeora las condiciones nacionales y así, se vuelve vulnerable a influencias que disputan la hegemonía a Estados Unidos, por ello, se señala la corrupción mediante la Lista Engel, y así mejorar las condiciones democráticas en El Salvador, pero se cierra aún más en el autoritarismo y, busca ayuda en intereses geopolíticos contrarios a Estados Unidos, cuando nuestra dependencia, por razones de comercio, afinidad cultural y emigración, es con Estados Unidos.

 

Ahora, las acciones autocráticas del presente Gobierno, nos arrastran a participar en una nueva Guerra Fría, únicamente por mantenerse en el poder y encubrir el lucro personal, a costa de los intereses del Estado, como que si el país, fuese  patrimonio de una familia en particular.

miércoles, 27 de julio de 2022

RECOMPRA DE DEUDA EXTERNA

 

Por

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICACIÓN ACCION 

 

El anuncio de Bukele de recompra, de parte de la deuda externa de El Salvador, es  tendencia iniciada en Argentina, el 2003, aunque lo planteado por su Gobierno, es una compra a valor de mercado, luego de hacer que los bonos soberanos salvadoreños, sean considerados basura y  su valor, caiga en el mercado: establece cierto paralelismo, con el proceso económico argentino y, dado que no abarca toda la deuda externa, que es de más de 24 mil millones de dólares sino, sólo la del período 2023-2025, podría darse un impacto negativo, a mediano plazo, que terminaría con mayor endeudamiento.

 

Aquí se le llama “recompra de la deuda” y en Argentina, se llamó “reestructuración de la deuda”. En ambos casos, todo inició con un default y, Argentina inicialmente ofreció a los tenedores, un 25% de su valor, sin tomar en cuenta los intereses generados, luego la oferta llegó a un promedio de 35% luego de un juicio en Nueva York y, una reestructuración dividida en varios tramos: pudo hacerse, gracias al dinero venezolano, que apalancó las compras y luego fue pagado en especie, por Argentina (barcos petroleros, alimentos y materias primas), pero la maniobra condicionó la política argentina, en favor de los intereses geopolíticos venezolanos, en su expansión de ALBA.

 

El proceso que propone el Gobierno salvadoreño, es más “suave” que el argentino, sin embargo, en su finalidad es lo mismo. Por ahora, sólo se ha afirmado que se tiene el dinero para la recompra; sin embargo, puede realizarse si el precio de su venta es cercano a un 34% de su valor y los tenedores, aceptan vender a ese precio, absorbiendo la pérdida. El anuncio del Gobierno, no incluye el pago a las AFP, ni a lo que se debe a la banca local, lo cual puede indicar dos cosas: se hará a expensas del dinero local o, cuenta con un financiamiento extranjero, aún no anunciado.

 

En el primer caso, se daría un mayor peso financiero, a la economía nacional, poniendo en riesgo el sistema financiero, concretando uno de los temores de varios economistas: el corralito. Si el financiamiento viene del exterior, la pregunta es ¿de dónde?, pues el FMI, muy difícilmente, autorizaría un desembolso para tal fin. La tendencia actual, es el financiamiento de China, a los países latinoamericanos, llegando como un salvavidas para las economías muy comprometidas: hoy Argentina ha aceptado el financiamiento chino y, desde febrero de este año, los economistas, han predicho, un agravamiento de las condiciones económicas en dicho país, por la ampliación de la deuda con China, ahora que este país, es el segundo socio comercial de Argentina.

 

La maniobra económica del Gobierno, es una forma de reestructuración de la deuda, pues se obliga al mercado a decidir, entre pérdida inmediata cierta o, una recuperación incierta. Por otra parte, por desconocerse, el origen de los fondos a utilizar, no pueden predecirse a futuro sus consecuencias. En el caso argentino, uno de los temores del mercado, fue que existiese contaminación o, efecto cascada del default argentino, en América Latina, que afectara los mercados mundiales, razón por la que muchos tenedores, aceptaron una negociación desfavorable, pero se ha visto que dicha maniobra, disminuyó la confiabilidad en Argentina y, a estas fechas, su endeudamiento, ha sido mayor, que el presentado en el 2003.

 

La pregunta es: ¿La reestructuración de la deuda salvadoreña, nos llevará por el mismo camino de Argentina y, abrirá las puertas a China, en su política de penetración en Latinoamérica? Y ¿Cuáles serán los destinos de la deuda interna, a un mediano plazo y cómo se verán afectados el crédito y la liquidez interna?