Publicación Acción

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lunes, 25 de noviembre de 2024

EL SALVADOR, PAÍS EN TRANSICIÓN

 

Por     

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICACIÓNACCION

 

El Salvador, es país que inmerso en una insensible revolución, que lo conduce hacia el anti occidentalismo, en el momento en que el mundo vive una colisión geopolítica: occidentalismo vs. euroasianismo.  De concretarse tal transición, quedarían en calidad de apátridas nuestros ciudadanos en el exterior y los lazos tradicionales de comercio y cultura, cortados de nuestras raíces.

 

El Salvador, es visto geopolíticamente, como una puerta de Centroamérica y no, como país individual. Por esta razón, el interés y colaboración europea, en la conformación del Parlamento Centroamericano. Ahora Rusia pide que los parlamentarios salvadoreños: promuevan el ingreso de la Duma (parlamento ruso) como observador en el PARLACEN. Ya China ha ingresado, y según rumores, lo harán Irán y posiblemente la Autoridad Palestina, en condición especial.

 

La familia Bukele utiliza recursos salvadoreños y de aliados extranjeros, para lograr una penetración política y religiosa en Centroamérica, dos vertientes que comienzan separadas pero que  se decantan en una sola tendencia: autoritarismo anti occidental

 

Inició con la contratación del jeque Abderramán Agdaou por Nayíb Bukele (16/1/2018) como asistente técnico de la Gerencia de Cooperación Externa y Relaciones Exteriores de la alcaldía de San Salvador. Durante el 2021, socios de la familia Bukele y de Ernesto Castro, iniciaron en Guatemala, la recolección de firmas para formar Nuevas Ideas, potenciando la promoción del islamismo en los altos de Guatemala y la zona atlántica. La penetración política inicial, se detuvo, pero prospero la difusión del islam. La administración turca de los puertos en ambos países, fue bajo este esquema geopolítico.

 

Desde noviembre de 2020, se ha publicado que contenedores del Gobierno salvadoreño han ingresado a Honduras, como ayuda partidaria a Nuevas Ideas Honduras, que luego de no resultar dicha estrategia, se ha rumorado la ayuda económica a muchos políticos hondureños, para favorecer el ascenso político de Nuevas Ideas en Honduras, que facilitaría la penetración islámica, como es ya en El Salvador y Guatemala.

 

La penetración se realiza ahora en Costa Rica y como muestra de ello, se levanta la objeción tica sobre el ingreso de Rusia como observador en el PARLACEN. Esta penetración se logra mediante la conformación de Nuevas Ideas Costa Rica, con personas relacionadas con la familia Bukele y muy probablemente, con socios comerciales de funcionarios salvadoreños con costarricenses. El autoritarismo que promueve Nuevas Ideas, choca con el ser democrático de Costa Rica.

 

El Salvador, poco a poco tiene mas relaciones con China continental y afinidad con las políticas rusas: considerando que el dólar norteamericano, es forma de dominio occidental, el cual debe de ser substituido por la hegemonía del BRICS ampliado. En San Petersburgo, propusimos el cambio del dólar por moneda digital, controlada por los BRICS. Tampoco nos hemos pronunciado en contra de la invasión rusa a Ucrania y al aceptar a China continental y rechazar a Taiwán, apoyamos la reunificación que pretende hoy China continental.

 

Votamos por la resolución en Naciones Unidas, favorable a la libertad sobre el uso del hiyab en las mujeres, mientras Rusia y China votaron en contra. Lo cual indica que El Salvador, no quiere romper con el occidentalismo, hasta no estar seguro que Estados Unidos, no se oponga completamente a la hegemonía ruso-chino en Centroamérica. El Comando Sur de los Estados Unidos, ha dado la alerta sobre esta amenaza y no se sabe la posición que adoptara la administración Trump.

 

El documento intitulado: “El islam radical en Latinoamérica y el Caribe, Implicaciones para la Seguridad Nacional de EUA” del Dr. Evan Ellis, seguramente será tomado en cuenta y se sumara a las políticas anti inmigrantes.

 

El giro que esta dando El Salvador, nos aleja de los países occidentales y con ello, de nuestra diáspora e intereses económicos nacionales, dependientes del comercio con occidente.

jueves, 31 de octubre de 2024

DETERIORO DEL GOBIERNO

 

Por     

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICACIÓNACCION 

 

El Gobierno salvadoreño debe su estabilidad a dos pilares: La Fuerza Armada y el Régimen de Excepción. La legitimidad, derivada de un proceso electoral libre, no reviste al segundo gobierno de Nayíb Bukele, y su gobernanza, depende de acuerdos políticos frágiles, por estar construidos a fuerza de corrupción y autoritarismo.

 

La gobernabilidad, como capacidad de ejercer el poder público en un estado de equilibrio, para la solución de las demandas sociales y la capacidad de atenderlas de forma eficaz, estable y legítima, no existe; pues las acciones del Gobierno van encaminadas a satisfacer sus intereses y, la gestión pública, consiste en satisfacer emociones o sentimientos, no relacionados con el interés público o bien común.

 

La marcha de protesta del pasado 19 de octubre, fue objeto de sabotaje: grandes controles policiales en la periferia de San Salvador, desinformación e intento de fraccionar a los gremios convocantes. Por último, más de un centenar de personas fueron despedidas por expresar pacificante su disconformidad y algunas han sido encarceladas.

 

Es imposible ocultar el descontento social provocado por la crisis económica en que vive el ciudadano. La clase media, como motor de la economía y epicentro de la sociedad, ha desaparecido. Las varias encuestas, reflejan una pobreza en aumento, que se encuentra entre el 64% y el 70% de la población.

 

Las medidas económicas del Gobierno y la economía subterránea del crimen organizado, ha creado una distorsión en las finanzas nacionales, pues aumenta la pobreza del nacional, disminuyendo su capacidad adquisitiva, pero ingresa liquidez al sistema financiero, que crea una inflación de precios, que separa a la sociedad y oprime al que opera bajo estándares lícitos.

 

Desde el 2020, periodistas y  juristas, citan en relación con nuestra realidad, el Protocolo de Estambul: Manual de las Naciones Unidas para la Investigación y Documentación eficaz de la tortura y otros tratos o penas crueles. Su mención es en relación con los tratos a los reos en El Salvador, basandose en las mismas fotografías y descripciones publicadas por el Gobierno.

 

El Protocolo de Estambul, no es vinculante directamente, pues su aplicación se deriva de otros tratados sobre Derechos Humanos, y se refiere a parámetros medio-legistas, para determinar si se comete tortura. Dicho Protocolo, fue enviado el 24 de mayo de 2018 a la Asamblea Legislativa pues El Salvador es signatario de los diferentes Protocolos de Ginebra y del Estatuto de Roma, por lo que el respeto a la dignidad humana, en las formas protegidas por el Estatuto de Estambul, son aplicables.

 

Las varias investigaciones señalan como tortura las condiciones en que se encuentran los más de 90,000 reos bajo el Régimen de Excepción. Limitados en medicinas, agua, alimentación, tortura física y sin derechos procesales efectivos. Todo el sistema carcelario, ha sido diseñado para infundir miedo y disuadir el descenso político o social.

 

Por estas razones, el Gobierno, solo es mantenido por el Régimen de Excepción y las acciones de control ciudadano, aplicadas por la Fuerza Armada. Para darle mayor eficiencia al control social, se planea la fusión de la Seguridad Pública con la defensa de la soberanía nacional, cambiando los principios de gobernanza y gobernabilidad.

 

La tensión social acumulada no llega a un punto de ruptura, gracias a la emigración y a las remesas que sostienen nuestra economía, pero al deteriorarse las condiciones económicas del país y cerrarse los espacios políticos (prohibición de movimientos, organizaciones sociales o la libertad de culto, en cualquier forma), se estará llegando a un punto de ruptura.

 

Los cambios revolucionarios en El Salvador excluyen al ciudadano, en beneficio de extranjeros y de estructuras de corrupción, que no persiguen el ser del salvadoreño.