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sábado, 7 de octubre de 2017

LA PRESENTE CORRUPCIÓN GUBERNAMENTAL



Observamos muchos actos gubernamentales que, sin ser delitos sí, son inmorales o reprobables por la sociedad, en mayoría relacionados con el abuso de los fondos públicos: nepotismo, indebido uso de los recursos del Estado o, abuso en el ejercicio del poder.

La sociedad ha sufrido degradación en su moralidad, valores cívicos y conciencia de los principios de Buen Gobierno, con que debe  actuar todo funcionario público. La pérdida de estos valores, tiene origen en el conflicto nacional internacionalizado que sufrimos,  pues se rebasaron los  principios sociales occidentales y, se cometieron Crímenes de Lesa Humanidad y Crímenes de Guerra.

Los fusiles callaron, pero la concepción militar estratégica del conflicto, aún subsiste, al igual que los objetivos ideológicos, localmente planteado;  sólo cambiaron los fines geoestratégicos mundiales, que fueron asumidos regionalmente, por el Socialismo del Siglo XXI, Aspecto este, irrelevante para el ciudadano, aunque, sin percibirlo,  le afecta directamente, pues sus diarias necesidades de supervivencia, ocupan todos sus sentidos, haciendo de ello, el centro de su actividad.

Vemos cómo los funcionarios del FMLN tienen tres y hasta cuatro sueldos públicos, en la medida que le sirven a su partido y, en esa medida, escalan puestos con mayores prestaciones. Vemos como, los familiares del Presidente, Vicepresidente de la República y sus ministros, desempeñan puestos públicos, con salarios arriba de $5,000.00, alimentados dichos sueldos, con el dinero de las pensiones. La Inteligencia del Estado es para el espionaje político y no para combatir las amenazas a la Seguridad Nacional. Aumenta en la Asamblea Legislativa,  el clientelismo político.

Para cubrirse,  están siendo controlados por el mismo Gobierno, los distintos entes contralores del Estado.  ¿Quién va a denunciar ante el Tribunal de Ética Gubernamental a Salvador Sánchez Cerén y a Oscar Ortiz, por haber nombrado a sus hijos esposas y nietos en cargos públicos?, cuando el Presidente de dicho organismo fue, en la insurgencia, su subalterno  y hoy, es su subalterno partidario.

Tampoco puede operar la Corte de Cuentas de la República, cuando la Presidente proviene del PCN y por tal motivo estaría inhabilitada,  pero no,  por el contrario eso le da la idoneidad necesaria para ingresar dentro de la estructuración de impunidad partidaria. Tampoco puede operar ya la Fiscalía General de la República,  pues el volumen de trabajo es nulificada por una congestión de trabajo.

Si vemos la situación actual de impunidad, se ha señalado de corrupto al que no lo es y, se da, baño de pureza, el corrupto. Fue origen de la presente corrupción: fue el conflicto armado, los mismos que dirigieron el conflicto contra el Estado, están hoy en su Gobierno,  con una impunidad de casi cincuenta años.

Ya se les denunció por Crímenes de Guerra y Crímenes de Lesa Humanidad: asesinatos selectivos, uso de menores y de minas, asesinatos de Alcaldes y funcionarios públicos y, todo sigue igual,  poro se vuelca la atención pública y judicial, hacia quienes ya no tienen poder. El empleo de la Justicia Transicional, en procesos contra personas ya sin  poder  político,  es auténtica venganza y manipulación política y económica de la misma,; los procesos deben ser contra quienes  poder y lo mantienen en un ejercicio presente de corrupción, si queremos pasar del Autoritarismo a la Democracia.


Antes se  asesinaba,  hoy legalmente, se roba y extorsiona, se transa con la justicia y  la ley. Ante la corrupción generalizada los diferentes grupos sociales piden justicia: el  mecanismo del Estado, protege al corrupto y calla al denunciante. Debemos  que buscar justicia  presente en hechos del pasado;   hasta que la impunidad desaparezca,  podremos dar al país un futuro de progreso y sana convivencia.

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